Licitación
La licitación es la regla general para contratar obra pública en México. El artículo 134 constitucional obliga a que los recursos públicos se adjudiquen, por regla general, mediante licitación pública, para asegurar al Estado las mejores condiciones de precio, calidad, financiamiento y oportunidad. La Ley de Obras Públicas y Servicios Relacionados con las Mismas (LOPSRM) regula el procedimiento: la convocante publica la convocatoria y las bases en CompraNet, entrega o pone a disposición el proyecto y el catálogo de conceptos, celebra una junta de aclaraciones, recibe las propuestas y las evalúa antes de emitir el fallo.
El proceso separa la propuesta en dos partes: la técnica (cumplimiento del proyecto, programa de obra, personal, maquinaria y experiencia) y la económica (los precios unitarios y el importe total). Solo las propuestas que aprueban la evaluación técnica pasan a la económica. La adjudicación puede resolverse por dos mecanismos de evaluación: el binario —gana el precio más bajo entre las solventes— o el de puntos y porcentajes, que pondera calidad técnica y precio. El resultado se comunica en un acto de fallo y da lugar a la firma del contrato.
La LOPSRM prevé tres tipos de procedimiento según el grado de competencia: licitación pública (abierta, la regla general), invitación a cuando menos tres personas y adjudicación directa. Estos dos últimos son excepciones acotadas —por monto, urgencia u otras causales del artículo 42— que deben justificarse y dictaminarse. La licitación pública, a su vez, puede ser nacional o internacional según quién pueda participar.
En el argot del sector, "licitación" y "concurso de obra" suelen usarse como sinónimos, aunque en sentido estricto el concurso es la etapa competida de comparación de propuestas dentro de la licitación. Para el contratista, licitar bien exige un presupuesto sólido sustentado en análisis de precios unitarios, cumplir cada requisito de las bases (documentación legal, fianzas, capacidad técnica y financiera) y cuidar que la propuesta sea solvente: un error formal u omisión puede descalificarla aunque el precio sea competitivo.
Ejemplo
Una dependencia licita la construcción de un puente con presupuesto base de $50,000,000. Se registran seis empresas; cuatro presentan propuesta. Tres aprueban la evaluación técnica y sus importes son $52.1M, $49.8M y $48.5M. Bajo evaluación binaria, se adjudica a la de $48.5M por ser la propuesta solvente más baja; las otras se declaran no ganadoras y la técnicamente no solvente queda descalificada.
Preguntas frecuentes
¿Cuál es la diferencia entre licitación y adjudicación directa?
La licitación es un procedimiento abierto y competido en el que varios contratistas presentan propuestas y gana la mejor, mientras que la adjudicación directa contrata a un solo proveedor sin concurso. La adjudicación directa es una excepción acotada por monto o causal justificada del artículo 42 de la LOPSRM; la licitación pública es la regla general que exige el artículo 134 constitucional.
¿Cuáles son las etapas de una licitación de obra pública?
Publicación de la convocatoria y bases en CompraNet, junta de aclaraciones, presentación y apertura de propuestas (técnica y económica), evaluación de las propuestas, fallo o adjudicación y firma del contrato. Después vienen la entrega de fianzas y del anticipo, si aplica, y el inicio de los trabajos.
¿Qué documentos necesita un contratista para participar en una licitación?
La propuesta técnica (proyecto, programa de obra, personal, maquinaria y experiencia) y la económica (análisis de precios unitarios y presupuesto), más la documentación legal y financiera: acta constitutiva, poderes, declaraciones fiscales y de seguridad social, capacidad económica y las garantías o fianzas que exijan las bases. Cualquier requisito omitido puede descalificar la propuesta.