Qué es una estimación de obra
La estimación de obra es el documento periódico con el que el contratista cobra los trabajos realmente ejecutados durante un periodo (normalmente quincenal o mensual). Cada concepto del catálogo se mide en su avance real, se multiplica por el precio unitario del contrato y la suma es el monto estimado del periodo.
No hay que confundirla con el presupuesto ni con la estimación de costos previa: aquí ya se está construyendo. La estimación es un corte de avance físico convertido en avance financiero, que sirve de base para el pago. Por eso debe cuadrar con lo pactado en el contrato y estar soportada por el número generador y la bitácora de obra.
El número generador: el soporte de la estimación
El número generador es el cálculo detallado de las cantidades ejecutadas de cada concepto en el periodo: mediciones, croquis, ejes, niveles y operaciones aritméticas que justifican el volumen que se cobra. Es la prueba de que esos metros cuadrados de muro o esos metros cúbicos de concreto realmente se hicieron.
Sin generadores válidos y firmados, la residencia de obra puede rechazar o ajustar la estimación. Por eso el generador se levanta en campo, se apega al proyecto y a la bitácora, y se conserva: es lo que permite revisar y auditar el pago después.
Cómo se calcula el neto a pagar, paso a paso
El monto que efectivamente se deposita no es el bruto de la estimación. Del bruto se descuentan la amortización del anticipo y la retención, y solo entonces queda el neto a pagar.
- 1Valoriza el avance del periodo (monto bruto)
Multiplica la cantidad ejecutada de cada concepto (según el número generador) por su precio unitario de contrato y suma todos los conceptos. Ese total es el monto bruto de la estimación.
- 2Descuenta la amortización del anticipo
Aplica al bruto el mismo porcentaje de anticipo que se recibió. Si te dieron 30% de anticipo, en cada estimación se amortiza 30% del bruto, hasta recuperar todo el anticipo al terminar la obra.
- 3Descuenta la retención
Resta el porcentaje de retención pactado (con frecuencia 5%) sobre el bruto. Ese dinero no se pierde: se acumula como garantía y se libera al finiquito o contra fianza.
- 4Aplica otros ajustes y saca el neto
Suma o resta ajustes que apliquen (escalatoria, penas convencionales, deductivas) y obtén el neto a pagar. Sobre ese neto se calculan además los impuestos que correspondan al facturar.
Ejemplo numérico
Supón una estimación con un monto bruto de $1,000,000 (el avance del periodo valorizado a precios de contrato). El contrato tuvo 30% de anticipo y maneja 5% de retención.
Amortización del anticipo: 30% × $1,000,000 = $300,000. Retención: 5% × $1,000,000 = $50,000. Neto a pagar = $1,000,000 − $300,000 − $50,000 = $650,000.
Es decir, de un millón de avance, el contratista recibe $650,000 en ese periodo: $300,000 se descuentan porque ya se los habían adelantado como anticipo y $50,000 quedan retenidos como garantía hasta el finiquito. Sobre el neto se facturan y calculan los impuestos aplicables.
Amortización, retención y anticipo: para qué sirve cada uno
Tres conceptos que se confunden pero cumplen funciones distintas:
- Anticipo: dinero que la dependencia o cliente entrega al inicio (p. ej. 30%) para arrancar la obra, comprar materiales y movilizar. Suele respaldarse con fianza de anticipo.
- Amortización del anticipo: mecanismo para devolver ese anticipo poco a poco. En cada estimación se descuenta el mismo porcentaje del bruto, de modo que al final de la obra el anticipo queda totalmente recuperado.
- Retención: porcentaje que se guarda de cada estimación (comúnmente 5%) como garantía de que la obra quedará bien. Se libera al finiquito o se sustituye por fianza de vicios ocultos.
- No confundir amortización con retención: la amortización recupera un dinero que ya te dieron; la retención guarda un dinero que sí es tuyo pero se libera después.
Estimaciones en obra pública en México
En obra pública el proceso está regulado por la Ley de Obras Públicas y Servicios Relacionados con las Mismas y su reglamento. El contratista presenta la estimación con sus generadores; la residencia de obra la revisa, la autoriza o la devuelve para corrección, y una vez autorizada la dependencia debe pagarla dentro del plazo legal establecido a partir de su autorización.
Las estimaciones deben registrarse y respaldarse en la bitácora de obra (hoy en día, frecuentemente la Bitácora Electrónica de Obra Pública, BEOP). Presentar generadores completos, apegados al contrato y bien soportados es lo que evita rechazos, ajustes y retrasos en el cobro.