Qué es el anticipo
El anticipo es el dinero que el contratante adelanta al contratista al inicio del contrato para que pueda arrancar la obra: comprar materiales, movilizar equipo y pagar los primeros gastos sin descapitalizarse. En obra pública mexicana lo habitual es un anticipo del 30% (típicamente 10% para inicio de trabajos y 20% para compra de materiales y equipo), aunque en obra privada el porcentaje se negocia.
Un punto que se malentiende: el anticipo no es un ingreso ni una ganancia. Es un préstamo del cliente que se irá descontando de las estimaciones conforme avanza la obra. Para entregarlo, casi siempre se exige una fianza de anticipo que lo garantiza; y para poder cobrar cada estimación, ese anticipo tiene que irse devolviendo. Esa devolución es la amortización.
Qué es la amortización del anticipo
La amortización es el mecanismo por el cual el anticipo se devuelve poco a poco en cada estimación. La lógica es sencilla: si el cliente te adelantó el 30% del monto total, en cada estimación te descuenta el 30% del avance de ese periodo, de manera que cuando la obra llegue al 100% el anticipo quede saldado exactamente al 100%.
El porcentaje de amortización es igual al porcentaje de anticipo. Si el anticipo fue 30%, amortizas 30% de cada estimación; si fue 20%, amortizas 20%. Se calcula sobre el importe del avance de la estimación (antes de retención), no sobre el líquido.
- Fórmula: Amortización = Importe del avance de la estimación × % de anticipo.
- Base de cálculo: el importe de obra ejecutada en el periodo, no el acumulado ni el líquido a pagar.
- Meta: que la suma de todas las amortizaciones iguale el anticipo entregado cuando el avance llegue al 100%.
- Si hubo amortización incompleta (por ajustes o convenios), se salda en el finiquito de obra.
Qué es la retención
La retención es un porcentaje que el contratante guarda de cada estimación como garantía de que el contratista cumplirá y de que corregirá defectos o vicios ocultos. A diferencia del anticipo, la retención sale de dinero que el contratista ya ganó: es obra ejecutada que se le paga más tarde, no un préstamo.
El porcentaje se pacta en el contrato; un valor común es el 5% de cada estimación, a veces llamado fondo de garantía. Ese dinero retenido se acumula durante toda la obra y se devuelve al final, en el finiquito o al entregar la fianza de vicios ocultos que lo sustituye. Mientras tanto, funciona como colchón para el cliente si algo sale mal.
Amortización vs. retención: la confusión más común
Las dos son deducciones que aparecen en la estimación y bajan el líquido a pagar, por eso se confunden. Pero conceptualmente son opuestas y conviene tenerlo claro para no descuadrar el cobro ni la contabilidad de la obra.
La amortización recupera dinero que el cliente ya te entregó (el anticipo): reduce tu deuda con él. La retención guarda dinero que tú ya ganaste (obra ejecutada): es tu garantía, temporalmente en manos del cliente. La amortización nunca vuelve a tus manos porque ya la recibiste como anticipo al inicio; la retención sí vuelve, al finiquito. Una salda un préstamo; la otra difiere un pago.
- Origen: la amortización proviene del anticipo (dinero del cliente); la retención, de la obra ejecutada (dinero tuyo).
- Efecto para ti: la amortización baja tu deuda; la retención pospone un cobro que ya ganaste.
- ¿Vuelve a tus manos?: la amortización no (ya la cobraste como anticipo); la retención sí (se devuelve al finiquito).
- Porcentaje típico: amortización = % del anticipo (p. ej. 30%); retención = fondo de garantía (p. ej. 5%).
- Base de cálculo: ambas se calculan sobre el importe del avance del periodo, pero son deducciones independientes.
Ejemplo numérico: los tres en una estimación
Supón un contrato por $1,000,000 con anticipo del 30% ($300,000) y retención del 5%. Al inicio el cliente entrega los $300,000 de anticipo. En la primera estimación se reporta un avance ejecutado de $200,000 en el periodo.
Amortización del anticipo: 30% de $200,000 = $60,000 (así se empieza a devolver el anticipo). Retención: 5% de $200,000 = $10,000 (se guarda como garantía). Líquido a pagar = $200,000 − $60,000 − $10,000 = $130,000.
Nota cómo cada deducción hace algo distinto: los $60,000 de amortización reducen tu deuda de anticipo (te quedan $240,000 por amortizar); los $10,000 de retención son obra que ejecutaste y que cobrarás al finiquito. Si repites este cálculo estimación por estimación, al 100% de avance habrás amortizado los $300,000 completos y el cliente te devolverá el 5% retenido acumulado ($50,000 sobre el millón).
- Importe del avance del periodo: $200,000.
- Amortización (30%): −$60,000 → recupera anticipo, baja tu deuda.
- Retención (5%): −$10,000 → garantía, se devuelve al finiquito.
- Líquido a pagar en esta estimación: $130,000.
- Al cierre: anticipo amortizado $300,000 (100%) y retención devuelta $50,000.