Qué es un análisis de precios unitarios
El análisis de precios unitarios (APU) es el cálculo detallado del costo de una sola unidad de un concepto de trabajo. Si el concepto es “muro de tabique”, el APU responde: ¿cuánto cuesta construir un metro cuadrado de ese muro, incluyendo todo? Ese resultado es el precio unitario que después se multiplica por la cantidad cuantificada para obtener el importe del concepto en el presupuesto.
Un APU se estructura en dos grandes bloques: el costo directo (lo que se consume físicamente para ejecutar la unidad: materiales, mano de obra y equipo) y los cargos que se aplican sobre él (indirectos, financiamiento y utilidad). La suma de ambos es el precio unitario.
En obra pública mexicana el APU no es opcional: los contratos regidos por la Ley de Obras Públicas exigen presentar el análisis, desglosado, de cada precio unitario del catálogo. Por eso conviene entender su estructura formal y no solo “sacar un número”.
Los componentes del costo directo
El costo directo es todo lo que se consume físicamente para ejecutar una unidad del concepto. Se calcula con rendimientos: la cantidad de cada insumo que hace falta para producir una unidad.
- Materiales: los insumos que quedan integrados a la obra (cemento, arena, grava, acero, tabique). Se costea multiplicando la cantidad de material por unidad (según el rendimiento) por su precio.
- Mano de obra: el costo de las cuadrillas que ejecutan el trabajo. Se calcula con el rendimiento de la cuadrilla (cuántas unidades produce por jornada) y el costo del personal, usando el factor de salario real (FSR), que suma al salario base las prestaciones, IMSS, Infonavit y días no laborados.
- Equipo y herramienta: maquinaria (revolvedora, vibrador, retroexcavadora) costeada por hora de uso, más un porcentaje de herramienta menor (típicamente 3% de la mano de obra).
Los cargos: indirectos, financiamiento y utilidad
Sobre el costo directo se aplican, en orden, tres cargos que convierten el costo en precio de venta.
- Indirectos: gastos que no se integran a una unidad concreta pero son necesarios para operar. Se dividen en indirectos de obra (residencia, campamento, vigilancia, seguros) e indirectos de oficina central (administración, contabilidad, renta). Se expresan como porcentaje del costo directo, normalmente entre 10% y 25%.
- Financiamiento: el costo del dinero mientras el cliente no ha pagado. Si trabajas a crédito o los anticipos no cubren el flujo, financias la obra con capital que cuesta intereses. Suele ir del 1% al 5%.
- Utilidad: la ganancia del contratista. Es un porcentaje sobre el subtotal ya cargado con indirectos y financiamiento; típicamente entre 8% y 15%.
Cómo hacer un APU paso a paso
Este es el procedimiento para armar el análisis de un concepto, en orden:
- 1Define el concepto y su unidad
Establece exactamente qué se ejecuta y en qué unidad se mide (m³, m², ml, pza). El alcance debe ser claro: qué incluye y qué no.
- 2Determina los rendimientos
Averigua cuánto material consume una unidad y cuánto produce una cuadrilla por jornada. Los rendimientos son el dato que más impacta el resultado; usa datos reales de obra, no supuestos.
- 3Costea materiales, mano de obra y equipo
Multiplica cada rendimiento por su precio: materiales por su costo puesto en obra, mano de obra por el costo de cuadrilla con FSR, equipo por su costo horario. La suma es el costo directo.
- 4Aplica indirectos y financiamiento
Sobre el costo directo aplica el porcentaje de indirectos y luego el de financiamiento. Obtienes el subtotal antes de utilidad.
- 5Aplica la utilidad y cierra el precio
Sobre el subtotal aplica el porcentaje de utilidad. El resultado es el precio unitario del concepto, listo para el catálogo y el presupuesto.
Ejemplo numérico: un m³ de concreto
Supongamos un concepto de concreto f’c=200 kg/cm² colado en obra, medido por m³. El costo directo se arma sumando materiales, mano de obra y equipo por metro cúbico:
Materiales (cemento, arena, grava y agua para un m³) ≈ $2,050. Mano de obra (cuadrilla de albañil y peones, costeada con FSR, según el rendimiento de colado) ≈ $420. Equipo (revolvedora y vibrador por hora, más 3% de herramienta menor) ≈ $130. El costo directo es 2,050 + 420 + 130 = $2,600 por m³.
Ahora los cargos. Con 15% de indirectos: 2,600 × 1.15 = $2,990. Con 2% de financiamiento: 2,990 × 1.02 = $3,049.80. Con 10% de utilidad: 3,049.80 × 1.10 = $3,354.78. El precio unitario del concepto es aproximadamente $3,355 por m³.
La regla general: precio unitario = costo directo × (1 + %indirectos) × (1 + %financiamiento) × (1 + %utilidad). En este caso, 2,600 × 1.15 × 1.02 × 1.10 ≈ $3,355/m³, un sobrecosto del 29% sobre el costo directo.
Errores comunes al hacer un APU
Estos son los que más distorsionan el precio:
- Costear la mano de obra con el salario nominal en vez del factor de salario real: subestima el costo real del personal en 30% a 90%.
- Usar rendimientos optimistas o de manual sin ajustarlos a las condiciones reales de la obra.
- Olvidar los indirectos de oficina central y cargar solo los de obra.
- Aplicar los porcentajes de cargo en desorden o sobre la base equivocada (la utilidad va sobre el subtotal ya cargado, no sobre el costo directo).
- Trabajar con precios de insumos desactualizados, especialmente en épocas de inflación de materiales.